Metodología

Esta página describe cómo se hace un informe en Cointrade Informe. Está escrita para que cualquier lector pueda repetir nuestro trabajo y llegar por su cuenta a la misma conclusión, o a una distinta con argumentos.

Punto de partida

Un informe empieza cuando un nombre comercial aparece en publicidad dirigida a lectores de habla hispana. No elegimos las plataformas por su tamaño ni por su popularidad, porque no disponemos de datos fiables sobre ninguna de las dos cosas.

Lo primero que hacemos es buscar al titular del servicio: la denominación social, el domicilio y el país de constitución. Ese dato condiciona todo lo demás, porque sin él no hay nada que consultar en ningún registro.

Fuentes que consultamos

  • Registros públicos de supervisores financieros. Buscamos por denominación social y por nombre comercial. Anotamos la fecha de la consulta y el resultado, aunque sea negativo.
  • Listas de advertencias de reguladores. Si aparece una entrada, la citamos con enlace y fecha. Si no aparece ninguna, lo decimos igual: la ausencia de advertencia no equivale a autorización.
  • Material del propio operador. Página de captación, texto publicitario, condiciones de servicio y política de privacidad, cuando existen y son accesibles sin registrarse.
  • Relatos publicados por usuarios. Los usamos para identificar patrones de comportamiento, nunca como prueba de un hecho concreto. No reproducimos citas de reseñas que no podamos atribuir a una fuente comprobable.

Los cinco tramos

Todos los informes recorren el mismo itinerario, en este orden: registro, verificación de identidad, primer depósito, soporte y llamadas, retirada. Dentro de cada tramo separamos lo que el operador promete de lo que se puede contrastar.

Hay un límite que conviene declarar sin adornos: no depositamos dinero. Eso significa que el último tramo, la retirada, no lo recorremos en primera persona en ningún informe. Lo que hacemos es explicar qué condiciones convierten una retirada en un derecho exigible, para que el lector pueda comprobar si esas condiciones existen antes de pagar.

Cómo asignamos el veredicto

El estado se elige de una lista cerrada y nunca es un número.

  • Sin verificar. Es el estado por defecto y el más frecuente. Significa que no hemos localizado entidad ni licencia, o que los datos publicados no permiten comprobar nada.
  • Riesgo alto. Requiere un hecho documentado y enlazable, como la aparición del operador en una lista de advertencias.
  • Evitar. Reservado para casos con una advertencia pública expresa de un supervisor sobre el nombre concreto que analizamos.
  • Sin señales de alarma. No significa recomendación. Significa que las comprobaciones que sí pudimos hacer no revelaron problemas.

Ningún veredicto se calcula automáticamente a partir del texto. Lo asigna una persona y lo revisa otra.

Fechas y revisiones

Cada informe lleva dos fechas visibles: la de publicación y la de última verificación. Cuando volvemos a consultar los registros, actualizamos la segunda aunque el texto no cambie, porque lo que caduca es la comprobación, no la redacción.

Correcciones

Si un operador considera que un dato es incorrecto, puede escribirnos con la documentación que lo acredite. Corregimos lo que esté mal y dejamos constancia del cambio con su fecha. No retiramos informes completos a petición de la parte analizada, y tampoco aceptamos pagos por hacerlo.